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22 de outubro de 2016
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Orla de Guaíba busca una nueva chance

Proyecto de revitalización deberá reequipar bordes del rio e integrar la naturaleza con la vida urbana de la capital gaúcha

La revitalización de la Orla del Rio Guaíba, en Porto Alegre, es un proyecto ambicioso que finalmente comenzó a salir del papel hace cerca de dos anos, tras la conclusión del “Informe Orla”. La renovación de la Orla se arrastra desde 2012, cuando el Consejo Municipal de Desarrollo Urbano Ambiental (CMDUA) aprobó el Estudio de Viabilidad Urbanística (EVU) del Parque Urbano. El proyecto fue desarrollado por la oficina del arquitecto Jaime Lerner, contratado por la Prefectura por “notorio saber”. En la época, la decisión del Ejecutivo municipal de no realizar licitación para el proyecto fue polémica.

Aproximadamente 10 meses después del comienzo de las obras, la revitalización del primer tramo de la orla del Guaíba llega a un 50% de conclusión, y la prefectura mantiene el plazo de entrega para 2017. Los trabajos ocurren en 1,3 km entre la Usina do Gasômetro y la Rótula das Cuias. El proyecto del arquitecto paranaense Jaime Lerner para la Revitalización de la Orla previó nuevos paseos, sendero, fondeadero, terrazas, bares y restaurantes − inclusive un flotante sobre el Guaíba. Los trabajos se quedaron a cargo de las empresas vencedoras de la licitación, que forman el consorcio Orla Mais Alegre, formado por las empresas Procon, Sadenco y SH Estruturas Metálicas.

Legado para la ciudad

La intención del “Informe Orla” fue desarrollar la revitalización de la orla de forma planificada, unificada y global, integrando el proyecto a un conjunto de otras acciones y proyectos urbanísticos, que prometen dejar un fuerte legado a las futuras generaciones de la ciudad. Uno de los principales aspectos es justamente la descontaminación y recuperación ambiental del rio, transformándolo en el corazón pulsante de una nueva ciudad. Cuando fue preparado, Porto Alegre y el propio Rio Grande do Sul aun no estaban inmersos en la intensa crisis financiera, que abatió los recursos del Estado y viene comprometiendo una serie de servicios públicos, con reflejos lamentables a la vida urbana, sobre todo para la seguridad local, llevando hasta mismo la convocación de la Fuerza Nacional de Seguridad para combatir la violencia en Porto Alegre y otras ciudades.

Los 70 km de la Orla del Guaíba (desde la punta del Gasômetro, al norte del lago, hasta la Praia do Lami, en el extremo sur) fueron divididos en 19 sectores, cada uno de ellos con sus peculiaridades y oportunidades. El foco del estudio fueron los sectores 5, 6, 7 y 8, desde la Usina do Gasômetro hasta el límite con el Iate Clube Guaíba (Ponta do Dionísio), con la proposición de un plan estratégico de calificación urbana y diversas intervenciones urbanísticas que podrán contribuir para que la población se apropie y disfrute plenamente de eses espacios de la ciudad.

Comparando la Orla do Guaíba al Aterro do Flamengo, en Rio de Janeiro, el trabajo municipal mostró que la instalación de emprendimientos, además de la viable económica ambientalmente, es la principal forma de aumentar la convivencia porto-alegrense con su principal tarjeta postal. De forma gradual, el surgimiento de algunos proyectos y emprendimientos ya está cambiando el paisaje de la Orla do Guaíba.