29 de agosto de 2017
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Mejor, pero no mucho

Situación de la red de autopistas mejoró, pero 57% del total de las carreteras aun ofrecen riesgos


El estado general de las carreteras públicas federales mejoró 24,0 puntos porcentuales, pasando de 18,7% con clasificación óptima o buena en 2004, para 42,7% en 2016. La conclusión es de la Confederación Nacional de Transporte (CNT) y está en el estudio Transporte de Autopistas – Desempeño del Sector, Infraestructura e Inversiones, divulgado por la entidad al inicio de agosto. Esta es el primer análisis de la serie histórica de la Encuesta CNT de Autopistas, comprendiendo el periodo de 2004 a 2016 y evalúa la evolución de la calidad de la infraestructura, las inversiones en el sector y propone acciones para solucionar los obstáculos identificados. Anualmente, la confederación realiza y evalúa 100% de la red federal pavimentada en la Encuesta CNT de Autopistas.

Por el estudio, a pesar de la evolución relativa de la calidad, faltan aún motivos para celebrar, haya visto que 57,3% de las autopistas públicas evaluadas presentan condición inadecuada al tráfico. En 2016, cerca de 31 mil kilómetros presentaban aun deficiencias en el pavimento, en la señalización y en la geometría. Eses problemas aumentan el costo operacional del transporte, comprometen la seguridad en las autopistas y generan impactos negativos al medio ambiente.

En los 13 años analizados, se puede percibir una relación directa entre la calidad de las autopistas brasileñas y las inversiones federales en la infraestructura de autopistas. En 2011, por ejemplo, la Unión invirtió el mayor montante en infraestructura de transporte en el período, R$ 15,73 billones. El estudio divulgado identificó que, en aquél año, el porcentual de autopistas consideradas óptimas o buenas fue de 41,3%. Ya en 2004, cuando hubo el menor aporte de recursos en el período analizado (R$ 3,90 billones en inversiones federales), tan solo 18,7% de las autopistas tuvieron evaluación positiva en la encuesta de CNT.

En 2015 y en 2016, a pesar del bajo volumen de inversiones (R$ 6,33 billones y R$ 8,61 billones, respectivamente), se percibe el mantenimiento de los porcentuales de evaluación positiva (42,1% y 42,7%). Eso ocurre, entre otros motivos, debido a la inversión en el mantenimiento y en la mejora de la señalización, que tiene un costo menor.

En 2016, el volumen de recursos aplicados retrocedió prácticamente al nivel de 2008, en valores reales. La estrategia del gobierno fue investir en acciones de mantenimiento y recuperación de autopistas, que concentraron 64,3% del montante desembolsado en 2016.

En la evaluación de CNT, el historial indicando que más de la mitad de los tramos encuestados están inadecuados, lo que demuestra la falta de priorización de inversiones a lo largo de los años, a pesar de la mayor parte de las cargas brasileñas y de los pasajeros ser transportada por ese modal.

CNT propone mayor participación de la iniciativa privada en obras de infraestructura, oferta de seguridad jurídica y condiciones atrayentes para los inversionistas, diversificación de las formas de financiación, transparencia y eficiencia en la comunicación del gobierno con el sector privado. Para CNT, también es preciso definir reglas de priorización de las inversiones, alineando los emprendimientos seleccionados para recibir recursos públicos con los objetivos del sector. Otra medida sería la exclusión de la Cide-combustíveis de la base de incidencias de DRU (Desvinculación de Recetas de la Unión) como forma de garantizar más inversiones en infraestructura de transporte.

 

“Los transportadores de autopistas precisan de más seguridad, de reducción de costes y de aumento de la competitividad. Para eso, las inversiones en la infraestructura de autopistas deben ser priorizadas, con planificación adecuada y definición de proyectos esenciales”, afirma Clésio Andrade, presidente de CNT. Para él, es imprescindible que la iniciativa privada pueda participar en la construcción, mantenimiento y operación de las autopistas. “Pero, para que eso ocurra, el entorno debe ser estable y atractivo, con reglas claras y garantía de seguridad jurídica”, observa.