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22 de setembro de 2016
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Las concesiones de autopistas deberán impulsar R$ 30,6 mil millones en inversiones en 2016

Pero los inversores privados se quejan de la falta de financiación para las adquisiciones y obras y de la disminución del volumen de vehículos que circulan por las autopistas

Por quinto año consecutivo, la revista Grandes Construções publica el levantamiento de las inversiones de las concesionarias por carreteras en Brasil. La propuesta es identificar cuáles son las inversiones en curso y cuáles son las que se  prevén a medio y corto plazos, calcular los valores pertinentes, el origen de los recursos y la forma de distribución –clasificándolos de acuerdo con el tipo de intervención, como obras de mantenimiento, ampliación y duplicación de vías, nuevas obras de arte, mantenimiento de obras de arte, seguridad y atención a los usuarios, entre otros–.

Para realizar este estudio, se enviaron 45 cuestionarios a los principales grupos de concesionarias o a operadoras aisladas, entre las cuales se encuentran CCR, Arteris, Ecorodovias, Triunfo, AB Concessões Odebrecht Transport, SP Mar, Tamoios y Morro da Serra. De este total, 34 cuestionarios regresaron con informaciones detalladas, que describen las obras prioritarias y proyectos de mejoras y ampliación de la mayor parte de la red vial concedida en Brasil.

Creemos que este levantamiento es de gran utilidad para los diversos participantes de la cadena de construcción del país, en la medida en que se indica con gran exactitud dónde están las oportunidades de negocios de este sector, las cuales se explotarán en la forma de contratación de productos y servicios.

Entre otras informaciones pertinentes, el levantamiento indica que, en esta coyuntura de crisis económica, la mayoría de las concesionarias ha dado prioridad a las obras de mantenimiento o al conjunto de intervenciones de emergencia, indispensables para garantizar el derecho al cobro de peaje, postergando las grandes obras de duplicación o modernización vial.

Este escenario llevó al gobierno del presidente interino Michel Temer a modificar las reglas de los contratos vigentes y a estudiar un nuevo modelo para estimular a la iniciativa privada a participar en nuevas competencias. Para los tramos que ya fueron concedidos durante la gestión de Dilma Rousseff, se estudia la ampliación de los plazos de realización de las obras previstas en el contrato. Ello deberá de afectar directamente las concesiones de la BR-040, que une Brasilia y Juiz de Fora (MG); BR-101 (BA-ES); BR-163 (MT-MS); BR-050 (MG-GO) y BR-060/153/262, que conectan el Districto Federal, Goiás y Minas Gerais.

La justificación presentada por el gobierno Temer para aumentar el plazo de entrega de las obras se basa no solamente en el escenario de crisis económica, sino también en problemas relativos a la elaboración de las concesiones. Las concesionarias afirman que se redujo el movimiento en las carreteras –lo que habría afectado los ingresos provenientes del peaje– y se  quejan de que la financiación de hasta 70 % de los emprendimientos por parte de bancos públicos, principalmente por el Banco Nacional do Desenvolvimento (BNDES), no fue honrado.

Los plazos de concesión, previstos en los contratos, van de 25 a 30 años, y establecen que las concesionarias dupliquen cerca de dos mil quilómetros de las vías dentro de cuatro años. Sin embargo, se ejecutó tan solo poco más del 10 % de las obras –lo mínimo exigido para el cobro de peaje–.

En la búsqueda de amparo legal que garantice las modificaciones de los contratos ya celebrados, una de las alternativas estudiadas por el gobierno Temer es aprobar una medida provisional para tratar el tema. El secretario del recién creado Programa de Parcerias e Investimentos, PPI (Programa de Asociaciones e Inversiones), Moreira Franco, dijo que los problemas que enfrentan las concesionarias de las carreteras se repiten en todas las áreas de infraestructura.