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03 de março de 2017
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El “legado” de los 100 mil desempleados

Rio de Janeiro sufre con el fin de las obras olímpicas y con la crisis del país y amarga el mayor desempleo del sector de la construcción civil

Rio de Janeiro vive un momento difícil, de “resaca” post Olimpíadas

de 2016: la desmovilización de la mano de obra empleada en la construcción de las instalaciones deportivas y de toda la infraestructura para la realización de los Juegos tendría generado cerca de 100.000 desempleados. El número se confirma por Luis Fernando dos Santos Reis, presidente de la Asociación de las Empresas de Ingeniería del Rio de Janeiro. Para el, ese grande contingente de profesionales, sin ocupación, no tiene cualquier opción de nuevos empleos en el sector, en corto y medio plazos.

“El nivel de desempleo en la construcción pesada en Rio de Janeiro es altísimo”, dice el, recordando que el estado ha pasado por un boom de obras a lo largo de 10 años, mayor que en cualquier otro estado. “La situación es dramática”, dice el, señalizando que no existe cualquier perspectiva de retomada de los investimentos por parte del poder público, además de obstáculos burocráticos para obras de la iniciativa privada que podrían

amenizar la crisis del empleo en la construcción civil.

Abrahão Roberto Kauffmann, presidente del Sinduscon/RJ, recuerda los efectos de la crisis para la construcción del país en los últimos dos años, citando los números del Sindicato Nacional de la Industria de la Construcción Pesada (Sinicon). “Brasil sufrió, en los últimos 24 meses (entre octubre de 2014 y octubre de 2016), una reducción de 2,38 millones de puestos de trabajo. De estos, 788 mil puestos (33,1%) fueron perdidos en la construcción en general (pesada + edificaciones e instalaciones). Solo en la construcción pesada se perdieron 322,7 mil puestos en los últimos 24 meses, ya sea, un 13,6% del total de las pérdidas del país. Después de las Olimpiadas, cerca de 30/35 mil operarios de la construcción civil se quedaron desempleados”, afirma.

De acuerdo con Kauffmann, el Gobierno Federal demuestra real interés en ayudar a los estados de Rio de Janeiro, Minas Gerais y Rio Grande do Sul,

para salir de la actual calamidad, y las asociaciones público-privadas (PPP),

que están siendo estudiadas, pueden ser un importante triunfo en este sentido.

“La iniciativa privada, por su vez, puede contribuir para generar empleos, por medio de las inversiones en emprendimientos de uso mixto – Comercial Popular, Residencial (Programa Minha Casa, Minha Vida (Mi Hogar, Mi Vida) – PMCMV) y Comercial con espacios para consultorios, oficinas en general, cursos, espacios para el Ocio – a lo largo de los Corredores de Movilidad Urbana (Transolímpica, Transcarioca, Transoeste e Transbrasil) ya concluidos y que cuentan con el Transporte Colectivo de Calidad”, dice. El recuerda que el complexo de Comperj tiene sus obras iniciadas. Ya Santos Reis afirma que el gobierno no tiene ningún programa de lanzamiento de obras que absorban esa mano de obra. “La situación es dramática”, alerta.