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23 de agosto de 2016
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El largo camino hasta la universalización

La escasez de recursos públicos impone retrocesos en los programas de inversiones públicas para el saneamiento básico en Brasil, donde más de 35 millones de personas no tienen acceso al agua tratada

Brasil posee 5.570 municipios y cerca de 205,5 millones de habitantes. De ese total, nada menos que 35 millones de personas aún no tienen acceso a los servicios de agua tratada. Aproximadamente el 50% de la población no cuenta con recolección de aguas residuales y además, para empeorar el cuadro, sólo alrededor de un 40% de las aguas residuales del País son tratados. Este es el triste escenario del déficit existente en el saneamiento básico en Brasil, de acuerdo con los últimos datos publicados por el Ministerio de las Ciudades en el Sistema Nacional de Informaciones sobre Saneamiento (SNIS), año base 2014.

El tema ha crecido en importancia en la agenda de nuestras ciudades, en función del aumento del número de notificaciones de enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes Aegypti, como el dengue, zika y chikungunya, cuya proliferación es favorecida por la falta de saneamiento básico. Además de estos males, estudios recientes apuntan a la elevación del número de hospitalizaciones y muertes por infecciones intestinales, asociadas al consumo de agua no tratada.

“Para que el País pueda avanzar en sus metas de universalización del saneamiento, serán necesarias inversiones del orden de R$ 15,63 mil millones por año." Quien dice esto es Paulo Roberto de Oliveira, presidente de la Asociación Brasileña de las Empresas Privadas de Servicios Públicos de Agua y Alcantarillado (Abcon).

Los números del Ministerio de las Ciudades, divulgados en la 20ª edición del Diagnóstico de los Servicios de Agua y Alcantarillado, de la Secretaría Nacional de Saneamiento Ambiental, dan cuenta de que en 2014 las inversiones realizadas efectivamente en saneamiento básico, en todo el Brasil, alcanzaron R$ 12,2 millones. Esto representó un crecimiento de 16,7% en comparación con el año anterior.

La Abcon acaba de publicar el anuario Panorama de la Participación Privada en el Saneamiento, con los datos actualizados de la actividad de las empresas privadas que actúan en todo el País. El documento es publicado en el momento en que el gobierno interino de Michel Temer señala que el saneamiento será la prioridad nacional, reconociendo la importancia y necesidad de la participación de la iniciativa privada como fundamental en la financiación de proyectos.

El hecho es que, aunque todavía hay mucho por hacer, en este escenario de las Participaciones Público-Privadas (PPPs) en el sector de saneamiento, la participación privada  viene creciendo cada año, consolidándose como una de las principales alternativas para la mejora de la calidad de los servicios y la ampliación de las inversiones.

Según el Panorama de la Participación Privada en Saneamiento, cerca de 70% de los servicios de saneamiento de los 5.114 municipios brasileños, informados por el SNIS (Sistema Nacional de Información de Saneamiento), son operados por proveedores regionales públicos, el 25% por proveedores locales y micro regionales públicos y sólo un 5% son desarrollados y operados por empresas privadas o Ppp. El índice está muy por debajo de la media de otros países. En Francia, por ejemplo, las empresas privadas representan un 75% de la prestación de servicios en esta área. En Alemania, el índice es de 40% y en los Estados Unidos alrededor de 73 millones de personas atendidas por el segmento privado, por lo que sería aproximadamente el 23% de la población actual del país.

Aunque pequeña, la participación privada en el sector, en Brasil, fue el responsable de alrededor del 20% de toda la inversión del sector en el año 2014, dividido en un 73% en municipios de pequeño tamaño (hasta 50.000 habitantes) y 27% en los municipios con más de 500.000 habitantes.