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20 de junho de 2016
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Aeropuertos regionales en lenta expansión

Con escasez de inversiones públicas, sector representa un campo de oportunidades para la iniciativa privada

La aviación ya representa un 8,8% del movimiento anual del País. En 2015, fue responsable por el movimiento de cerca de 19 millones de pasajeros, un aumento del 2,4% en relación con el año anterior, de acuerdo con el estudio realizado por el Departamento de Planificación y Estudios (DPE) de la Secretaria de Aviación Civil, subordinada a la Presidencia de la República con status de ministerio. Con el resultado, la aviación regional presentó un incremento del 0,2% en el movimiento total de pasajeros en los aeropuertos brasileños en 2015. En la actualidad, la aviación regional representa el 8,8% del flujo anual de viajantes del País. Los números de los terminales de las capitales se mantuvieron estables, sin variación ante 2014.

Entre los aeródromos regionales que giran más de 300 mil pasajeros por año, Altamira (PA) fue el que registró el mayor crecimiento: el 35,9% a más que en 2014. El resultado tiene una explicación: las obras para la construcción de la usina hidroeléctrica de Belo Monte. Ya los terminales de Navegantes (SC), Ribeirão Preto (SP) y Foz do Iguaçu (PR) tuvieron un aumento del 9,8%, 9,6% y 9,5%, respectivamente. Por su vez, Ilhéus, en Bahia, se quedó en quinto lugar, con el 8,6%. Foz do Iguaçu registró el mejor resultado absoluto entre los regionales: 2 millones de viajantes a lo largo de 2015. Mientras Altamira registró el mayor crecimiento en el volumen de pasajeros entre los aeropuertos regionales en 2015, el aeródromo de Navegantes (SC) registró el mayor crecimiento de movimientos de aeronaves – variación del +6,4% ante 2014.

Sin embargo, esos aeropuertos carecen aún de mayor volumen de inversiones, pero pierden en la disputa por los escasos recursos gubernamentales. Presupuestado en R$ 7,3 billones, el Programa de Aviación Regional idealizado para mejorar el sector, que suma 270 aeródromos regionales, no tiene tenido gas para salir del plan. La inversión viene del Fondo Nacional de Aviación Civil (FNAC), compuesto por tasas y otorgas de la aviación, y que solo se puede invertir en el propio sector. Pero los recursos fueron puestos contingentes. Hasta tanto, fueron gastos poco más de R$ 400 millones con obras de pequeño porte y equipos. Con retraso en las obras para desarrollar aeropuertos fuera de las capitales, el gobierno federal intenta acelerar la concesión de esas unidades al sector privado. Más seis aeropuertos en ciudades del interior de Bahia, de Minas Gerais y de Goiás deben ganar permisión para que las alcaldías y los Estados puedan concederlos para la operación privada. Otros 11 fueron ya autorizados.

En la actualidad existen 120 unidades atendidas por vuelos regulares. De acuerdo con los datos de la Secretaria de Aviación Civil, las personas que usan esas unidades tienen como origen/destino 3.500 ciudades. El gobierno venía negociando obra a obra con cada ciudad. Ahora, se suman 75 aeropuertos con licenciamientos ambientales liberados o perdidos, ya sea, listos a la contratación de las obras, cuyos recursos son del Fondo Nacional de la Aviación Civil, que recibe dinero de la concesión de grandes aeropuertos.